["itemContainer",{"xmlns:xsi":"http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance","xsi:schemaLocation":"http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd","uri":"http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/items/browse?collection=73&output=omeka-json&page=2","accessDate":"2026-05-27T22:23:29+00:00"},["miscellaneousContainer",["pagination",["pageNumber","2"],["perPage","10"],["totalResults","231"]]],["item",{"itemId":"5175","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1297"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/25bb6c649a2a1abd2ec92c3f7fad31a5.pdf"],["authentication","3116adbae465bb4a04b552569804d70f"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34418"},["text","<br /><img title=\"Argelia: una primavera sin brotes nuevos\" src=\"https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2012/05/21/opinion/1337592209_699893_1338303709_noticia_normal.jpg\" alt=\"Argelia: una primavera sin brotes nuevos\" width=\"300\" height=\"462\" /><span class=\"foto-firma\">RAQUEL MAR&Iacute;N</span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p>Las autoridades hab&iacute;an prometido una primavera propiamente argelina, tranquila, sin sobresaltos ni violencias. En el cartel oficial de las elecciones, un &aacute;rbol con la bandera argelina brota de una urna electoral, rodeado de un campo de flores. En S&eacute;tif, lugar de una terrible matanza colonial, el presidente Abdelaziz Buteflika llam&oacute; a votar masivamente el 8 de mayo, aprovechando los tres d&iacute;as de reflexi&oacute;n, al tiempo que anunciaba, para gran sorpresa, que &ldquo;hab&iacute;a llegado el final de su generaci&oacute;n&rdquo; y la hora de que &ldquo;los j&oacute;venes asumieran sus responsabilidades&rdquo;.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"COv8lNH_o9UCFV6uUQodFiwNCw\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-767ce3a4-55ec-d0f1-a103-0b678fab197f=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>Una serie de novedades animaban a creer en un cambio pac&iacute;fico: la cuota femenina, la misi&oacute;n de observaci&oacute;n de la UE, urnas transparentes en lugar de cart&oacute;n, la supervisi&oacute;n judicial, la legalizaci&oacute;n de partidos, la reaparici&oacute;n del Frente de Fuerzas Socialistas FFS y de Yaballah, etc. Incluso las cifras de participaci&oacute;n parec&iacute;an cre&iacute;bles a tenor de lo que el Observatorio pol&iacute;tico y electoral del mundo &aacute;rabe y musulm&aacute;n &mdash;OPEMAM&mdash; pudo observar en la&nbsp;<em>wilaya</em>&nbsp;de Argel el d&iacute;a de la votaci&oacute;n. Hab&iacute;a, por tanto, grandes expectativas de que la &ldquo;primavera argelina&rdquo; diera al menos un fruto, un panorama pol&iacute;tico renovado. Los principales partidos islamistas, oficialistas y de oposici&oacute;n, se preparaban para la victoria.</p>\r\n<p>Sin embargo, los resultados, anunciados provisionalmente el 15 de mayo y corregidos ligeramente el 24, han sido decepcionantes. No ya por la victoria del Frente de Liberaci&oacute;n Nacional (FLN), que podr&iacute;a resultar cre&iacute;ble de no ser porque se transforma en una supermayor&iacute;a en manos de los dos partidos gubernamentales, el FLN y el Reagrupamiento Nacional Democr&aacute;tico (RND). El FLN pasa de 136 a 208 esca&ntilde;os que, junto a los 68 del RND, constituyen una c&oacute;moda mayor&iacute;a absoluta que les permite prescindir de los islamistas en un parlamento de 462 esca&ntilde;os. El resto de fuerzas pol&iacute;ticas se estanca o retrocede, a excepci&oacute;n contada del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), que reaparece despu&eacute;s de 15 a&ntilde;os de boicot y del partido de Abdellah Yaballah (Frente para la Justicia y el Desarrollo (FJD), oposici&oacute;n islamista). Logran esca&ntilde;o una veintena de peque&ntilde;os partidos, la mitad de ellos reci&eacute;n legalizados y sin ninguna representatividad. Pierden peso los partidos de izquierda (Partido de los Trabajadores (PT) y FFS; 51 esca&ntilde;os ahora por 45 antes, contando los esca&ntilde;os que ten&iacute;a el socialdem&oacute;crata RCD), as&iacute; como la Alianza de una Argelia Verde (AAV), que re&uacute;ne a tres partidos islamistas que respaldan al actual presidente de la Rep&uacute;blica (49 esca&ntilde;os ahora por 59 antes). Este estancamiento es tanto m&aacute;s significativo cuanto que la Asamblea Nacional Popular posee ahora un 20% m&aacute;s de esca&ntilde;os.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Para los islamistas los resultados son il&oacute;gicos y est&aacute;n &ldquo;en contradicci&oacute;n con la realidad pol&iacute;tica&rdquo;</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>No es extra&ntilde;o, por tanto, que hayan sido los islamistas los que han denunciado con m&aacute;s fuerza estos resultados. La AAV, vencedora en la provincia de Argel, ha declarado que son &ldquo;resultados il&oacute;gicos&rdquo; que est&aacute;n &ldquo;en contradicci&oacute;n con la realidad pol&iacute;tica&rdquo;. M&aacute;s a&uacute;n, los integrantes de la AAV amenazan con no tomar posesi&oacute;n de sus esca&ntilde;os, al igual que una coalici&oacute;n de 14 peque&ntilde;os partidos. Por su parte, dos l&iacute;deres islamistas de oposici&oacute;n, Abdelmayid Menasra, del Frente del Cambio (FC), y Abdellah Yaballah, del Frente de Justicia y Desarrollo (FJD), han reaccionado con un tono m&aacute;s encendido. Menasra ha evocado el caso egipcio, mientras Yaballah, se ha referido a la revoluci&oacute;n tunecina como &uacute;nica alternativa que queda ahora al pueblo argelino.</p>\r\n<p>Pero no han sido los &uacute;nicos. Los l&iacute;deres de izquierda han protestado tambi&eacute;n, as&iacute; como muchos de los peque&ntilde;os partidos. Por ejemplo, Luiza Hanun, secretaria general del Partido de los Trabajadores (PT), ha arremetido contra los resultados que dicen han sido &ldquo;modificados&rdquo; en beneficio del FLN y que &ldquo;son una provocaci&oacute;n enorme contra la mayor&iacute;a del pueblo&rdquo;. Ni que decir tiene que el pu&ntilde;ado de peri&oacute;dicos, partidos, sindicatos y movimientos ciudadanos que han llamado al boicot se sienten ahora vindicados.</p>\r\n<p>Respuestas diametralmente opuestas vinieron de los partidos vencedores, las canciller&iacute;as extranjeras y las misiones oficiales de observaci&oacute;n electoral, al frente de las cuales, la de la Uni&oacute;n Europea, presidida por el eurodiputado espa&ntilde;ol Ignacio Salafranca (PPE). Para el ex presidente de la Asamblea, Abdelaziz Ziari y para Boudjemaa Haichur, l&iacute;deres del FLN, la victoria del FLN refleja la respuesta del pueblo a la llamada de Abdelaziz Buteflika. Para el ministro del Interior, Uld Kablia, los argelinos han recurrido al voto &ldquo;refugio &uacute;til&rdquo; con el fin de preservar la estabilidad del pa&iacute;s, en referencia a los convulsos comicios de 1991. El RND, segundo partido, silente durante varios d&iacute;as, celebr&oacute; que estas &ldquo;elecciones transparentes preserven la estabilidad de Argelia&rdquo;. Su jefe de filas y primer ministro, Ahmed Uyahia, espera a saber si seguir&aacute; al frente o no del futuro Gobierno, prerrogativa presidencial.</p>\r\n<p>Las canciller&iacute;as extranjeras han felicitado, todas sin excepci&oacute;n, a las autoridades argelinas. Estados Unidos y la UE han valorado, adem&aacute;s, la entrada en el Parlamento argelino de 143 diputadas (un 31% del total), como consecuencia del sistema de cuotas. Por su parte, Francia aprueba la &ldquo;nueva legislatura que se abre en Argelia&rdquo;. Todos los diplom&aacute;ticos han resaltado &ldquo;el desarrollo pac&iacute;fico y ordenado de los comicios&rdquo;. Rusia ha ido m&aacute;s lejos afirmando que estas elecciones salvan a Argelia del &ldquo;choque&rdquo; de las primaveras &aacute;rabes. Por su parte, la misi&oacute;n de la UE, expres&oacute; que los comicios son &ldquo;un paso adelante en la v&iacute;a de las reformas&rdquo;. Espa&ntilde;a, seg&uacute;n un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, seguir&aacute; apoyando a Argelia en su &ldquo;senda reformista hacia una democracia plena&rdquo;. A fin de cuentas, todos prefieren la estabilidad a cambios m&aacute;s profundos, como si hubieran tenido ya bastantes &ldquo;primaveras &aacute;rabes&rdquo;. Incluso Catar y T&uacute;nez, partidarias de las revoluciones &aacute;rabes, se dicen satisfechas con los resultados. La excepci&oacute;n, agradable aunque interesada, vino del ministro de Asuntos Exteriores turco, quien se atrevi&oacute; a preguntar acertadamente al se&ntilde;or Salafranca por qu&eacute; el Ministerio del Interior argelino no ofreci&oacute; al d&iacute;a siguiente los resultados por provincia y por partido.</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Internacionalmente se valora adem&aacute;s la entrada en el Parlamento de 143 diputadas (31% del total)</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>M&aacute;s all&aacute; de esas valoraciones conviene volver al an&aacute;lisis de la participaci&oacute;n y los resultados. Las cifras de participaci&oacute;n, como dec&iacute;amos antes, son veros&iacute;miles, una vez a&ntilde;adidos los aproximados tres millones de electores que no figuran en el censo electoral por no haberse inscrito y que hubieran hecho descender la participaci&oacute;n oficial (43,14%) hasta una cifra m&aacute;s real del 38%. La participaci&oacute;n que OPEMAM estim&oacute; para los colegios observados en Argel fue del 28%, muy cercana a la participaci&oacute;n oficial de esa provincia, 30,9%. La diferencia de unos 13 puntos entre la participaci&oacute;n media nacional y la de la provincia de Argel se corresponde con una tendencia hist&oacute;rica y, por tanto, resulta cre&iacute;ble.</p>\r\n<p>En cambio, los resultados se alejan de lo probable por varias razones. Argelia utiliza un sistema proporcional de circunscripciones medianas que dif&iacute;cilmente produce amplias mayor&iacute;as como la obtenida por el FLN. En segundo lugar, el FLN es un partido desgarrado por una fuerte crisis interna, con un comit&eacute; central cuya mayor&iacute;a es contraria al secretario general, Abdelaziz Beljadem. En tercer lugar, el desgaste del poder, solo parece cebarse con el socio menor (islamista) del Gobierno, la Alianza Verde, mientras que premia a los dos principales partidos del Gobierno (FLN y RND). En cuarto lugar, parece extra&ntilde;o que el electorado islamista castigue la formaci&oacute;n de la alianza, puesto que juntos han obtenido menos esca&ntilde;os que separados. Por &uacute;ltimo, el peso de la izquierda (FFS y PT) es seguramente mucho mayor. Recordemos que en 1991 el FFS ya hab&iacute;a conseguido 25 esca&ntilde;os en una sola ronda, mientras que ahora recoge 27.</p>\r\n<p>A&uacute;n dando por buenos los resultados, persisten ciertas lagunas en el proceso electoral. La no entrega del archivo electoral a la UE, la ausencia de partidos en el escrutinio provincial y nacional (s&iacute;, de magistrados), la deficiente comunicaci&oacute;n de los resultados o la intervenci&oacute;n del presidente para pedir el voto. Estas deficiencias proyectan una sombra sobre la nueva asamblea, investida el d&iacute;a 26 de mayo, que ha llevado a la UE a pedir la publicaci&oacute;n de los resultados completos, un gesto de transparencia, tard&iacute;o, pero que podr&iacute;a alejar las sospechas.</p>\r\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Rafael Bustos</strong>&nbsp;es profesor de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador cient&iacute;fico de OPEMAM.</p>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34419"},["text","<a href=\"https://elpais.com/elpais/2012/05/21/opinion/1337592209_699893.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/elpais/2012/05/21/opinion/1337592209_699893.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34413"},["text","Argelia: una primavera sin brotes nuevos"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34414"},["text","Rafael Bustos"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34415"},["text","30/05/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34416"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34417"},["text","La persistencia de ciertas lagunas en el proceso electoral ha llevado a la UE a pedir que se publiquen los resultados completos a pesar de la positiva valoración inicial de organismos y observadores internacionales."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"542"},["name","Argelia"]],["tag",{"tagId":"1559"},["name","Opinión"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]]]],["item",{"itemId":"5174","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1296"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/5afa2a73063aaaf7df29b5ef9a609b76.pdf"],["authentication","7788a5b4108bccd9ad2f55a8d86a29c9"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34411"},["text","<p>&ldquo;Argelia se merece algo mejor&rdquo;. Mientras efect&uacute;a recargas de m&oacute;vil y vende chicles en su min&uacute;scula tienda, Ahmed, de 26 a&ntilde;os, contesta con esas cinco palabras y una mueca de disgusto a la pregunta de si Abdelaziz Buteflika, de 76 a&ntilde;os, va a presentarse en abril a un cuarto mandato a la Presidencia de la Rep&uacute;blica que concluir&iacute;a en 2019, con 82 a&ntilde;os. Accedi&oacute; a la presidencia hace ya 15 a&ntilde;os, el r&eacute;cord de Argelia.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CNPJuq3_o9UCFQu0UQodip8HRg\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-adc6fbd1-ebf6-bab3-c0d5-b47476d87805=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>&ldquo;Solo se habla de eso, de la reelecci&oacute;n y de la salud del presidente&rdquo;, afirma Samia, estudiante de Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica en la Universidad de Argel, en la parte trasera de una cafeter&iacute;a donde acude con un par de compa&ntilde;eros de carrera a los que este corresponsal conoci&oacute; a trav&eacute;s de las redes sociales.</p>\r\n<p>&iquest;Y qu&eacute; se dice? &ldquo;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/30/actualidad/1367349581_514455.html\" target=\"_blank\">Pues que ya es hora de que Buteflika se jubile</a>; que una potencia como la nuestra [cuarto exportador de gas mundial] no puede tener un jefe de Estado casi desahuciado&rdquo;, responde Aziz suscitando la aprobaci&oacute;n de sus compa&ntilde;eros. &ldquo;Un pa&iacute;s con una poblaci&oacute;n tan joven no debe tener un presidente tan viejo&rdquo;, a&ntilde;ade Samia. El 80% de la poblaci&oacute;n argelina tiene menos de 30 a&ntilde;os.</p>\r\n<p>M&aacute;s que viejo, Abdelaziz Buteflika est&aacute; sobre todo hecho trizas.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2013/07/16/actualidad/1373984847_998062.html\" target=\"_blank\">Est&aacute; aquejado de tales problemas de salud que no camina</a>; no ha sido visto en p&uacute;blico desde septiembre de 2012; cuando habla a sus hu&eacute;spedes extranjeros es casi inaudible; no puede mantener con ellos una larga conversaci&oacute;n; tiene dificultades para firmar como se pudo ver en televisi&oacute;n al rubricar los presupuestos de este a&ntilde;o; no puede viajar ni hacer campa&ntilde;a electoral.</p>\r\n<p>El canal de televisi&oacute;n franc&eacute;s Canal+ mostr&oacute; en diciembre c&oacute;mo la televisi&oacute;n p&uacute;blica argelina truc&oacute; las im&aacute;genes grabadas durante la audiencia que Buteflika otorg&oacute; al primer ministro franc&eacute;s, Jean-Marc Ayrault, para dar la impresi&oacute;n de que manten&iacute;a una conversaci&oacute;n animada. En el v&iacute;deo original solo mov&iacute;a tres veces la mano, pero en el que fue emitido lo hizo hasta ocho. El Ministerio de Comunicaci&oacute;n argelino desminti&oacute; la manipulaci&oacute;n y Amar Saadani, secretario general del Frente de Liberaci&oacute;n Nacional (FLN), recuerda que Franklin D. Roosevelt dirigi&oacute; Estados Unidos desde una silla de ruedas.</p>\r\n<p>Hace ya casi nueve a&ntilde;os Buteflika fue oficialmente operado en el hospital militar Val de Gr&acirc;ce de Par&iacute;s de una &ldquo;&uacute;lcera sangrante&rdquo;, aunque otras fuentes indican que recibi&oacute; tratamiento por un c&aacute;ncer de est&oacute;mago.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2013/06/12/actualidad/1371065058_415638.html\" target=\"_blank\">En abril de 2013 sufri&oacute; un ictus</a>&nbsp;y estuvo ingresado 80 d&iacute;as en Par&iacute;s adonde regres&oacute; una semana, en enero pasado, para ser sometido a revisi&oacute;n.</p>\r\n<p>Los raqu&iacute;ticos partidos de oposici&oacute;n consideran que Buteflika debe de ser inhabilitado. &ldquo;Todo esto demuestra su incapacidad para ejercer m&iacute;nimamente sus funciones y da la raz&oacute;n a los que reclaman que sea invalidado tal y como prev&eacute; el art&iacute;culo 88 de la Constituci&oacute;n&rdquo;, sostiene Atman Mazuz, portavoz del Reagrupamiento de la Cultura y de la Democracia, una formaci&oacute;n laica.</p>\r\n<p><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/30/actualidad/1367349581_514455.html\" target=\"_blank\">Buteflika a&uacute;n no ha dicho formalmente si tiene la intenci&oacute;n de concurrir a un cuarto mandato</a>, pero todo apunta a que s&iacute; lo har&aacute;. Tiene hasta el 4 de marzo para presentar su candidatura. En noviembre pasado el comit&eacute; central del FLN, del que es presidente honorario, le dio su investidura. Desde entonces una retah&iacute;la de partidos vinculados a la Administraci&oacute;n le han brindado su apoyo y sus partidarios han alquilado un edificio para convertirlo en el cuartel general de la campa&ntilde;a.</p>\r\n<p>Si al final se presenta Buteflika ser&aacute; probablemente reelegido gracias a la movilizaci&oacute;n del FLN, el antiguo partido &uacute;nico, y buena parte de la Administraci&oacute;n del Estado. La prensa argelina, en su mayor&iacute;a hostil al presidente, sostiene que si logra ese cuarto mandato quinquenal habr&aacute; un jefe de Estado en la sombra: su hermano peque&ntilde;o, Said Buteflika, de 57 a&ntilde;os. A medida que la salud del presidente empeoraba, los poderes del hermano se acrecentaban.</p>\r\n<p>&ldquo;No veremos el cuarto mandato de Abdelaziz Buteflika sino el primero de Said&rdquo;, asegura el c&eacute;lebre y corrosivo columnista Kamel Daud. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo los Buteflika han podido convertir una rep&uacute;blica de larga tradici&oacute;n colegial en una monarqu&iacute;a familiar?&rdquo;, se preguntaba indignado.</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34412"},["text","<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/15/actualidad/1392490089_503831.html\" target=\"_blank\">https://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/15/actualidad/1392490089_503831.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34406"},["text","El mito de un presidente eterno"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34407"},["text","Ignacio Cembrero"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34408"},["text","15/02/2014"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34409"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34410"},["text","Los partidarios de Buteflika y su familia le empujan a presentarse como candidato para un cuarto mandato a pesar de su debilitada salud."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"542"},["name","Argelia"]],["tag",{"tagId":"1725"},["name","Democracia fallida"]],["tag",{"tagId":"31"},["name","Elecciones"]]]],["item",{"itemId":"5173","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1295"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/c761fb036328c922c4ab861031d0d225.pdf"],["authentication","ddc8a000ea4886b9b41977ed46c2923b"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34404"},["text","<p>La oposici&oacute;n y las autoridades argelinas echar&aacute;n el s&aacute;bado su primer gran pulso de la que aparenta ser una larga contienda. A su manera, los vientos de cambio soplan tambi&eacute;n sobre Argelia.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CP6didn8o9UCFemkUQodFswDCw\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/diario/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/diario/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/diario/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-90b0ce13-c30b-c7c2-fade-f2fd136431ff=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>La reci&eacute;n fundada Coodinadora Nacional para el Cambio y la Democracia (CNCD), que reagrupa a partidos laicos, sindicatos y ONG, ha convocado para el s&aacute;bado una gran manifestaci&oacute;n en Argel para exigir nada menos que \"se vaya el sistema\" pol&iacute;tico mediante el cual se gobierna a los argelinos.</p>\r\n<p>El Gobierno Civil de Argel deneg&oacute; ayer la autorizaci&oacute;n de la marcha, pero propuso a la coodinadora celebrar una reuni&oacute;n en \"una de las salas de la capital, incluido el complejo ol&iacute;mpico Mohamed Boudiaf con capacidad para acoger a 10.000 personas\".</p>\r\n<div class=\"teads-inread\">\r\n<div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-label\">&nbsp;</div>\r\n<div id=\"teads0\" class=\"teads-player\"><iframe frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"320\" height=\"240\"></iframe></div>\r\n<div class=\"teads-ui-components-credits\">&nbsp;</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Oposici&oacute;n islamista y disidencia laica se presentan en dos plataformas</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<h3 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">M&Aacute;S INFORMACI&Oacute;N</span></h3>\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<div class=\"apoyos\">\r\n<ul class=\"apoyos-listado\">\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/diario/2011/02/08/internacional/1297119601_850215.html\">Egipto pone en marcha la transici&oacute;n</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/08/actualidad/1297119606_850215.html\">Nuevas manifestaciones masivas en Egipto pese a las promesas del Gobierno</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/10/actualidad/1297292402_850215.html\">Mubarak se aferra al poder en Egipto</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/12/actualidad/1297465203_850215.html\">Un masivo despliegue policial aborta en Argelia la manifestaci&oacute;n por el cambio</a></span></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>La semana pasada el presidente Abdelaziz Buteflika anunci&oacute; que la oposici&oacute;n tendr&iacute;a acceso a la televisi&oacute;n p&uacute;blica y que el estado de emergencia, en vigor en Argelia desde hace 19 a&ntilde;os, ser&iacute;a levantado \"en un futuro muy pr&oacute;ximo\". Las manifestaciones volver&aacute;n a ser autorizadas en todo el pa&iacute;s excepto en Argel.</p>\r\n<p>\"Fue una peque&ntilde;a limpieza de fachada del r&eacute;gimen\", opin&oacute; el diario&nbsp;<em>El Watan.</em>&nbsp;El Ejecutivo \"parece haber actuado bajo el efecto del miedo a la ira de la calle y el temor de padecer la misma suerte que Ben Ali [derrocado presidente de T&uacute;nez] y Mubarak [presidente de Egipto]\", a&ntilde;adi&oacute;.</p>\r\n<p>Pese a la prohibici&oacute;n, a&uacute;n vigente, de manifestarse en Argel la coodinadora mantiene la cita del s&aacute;bado. Las concesiones del poder son \"muy maquiav&eacute;licas\", se&ntilde;alaba en el diario&nbsp;<em>El Watan</em>&nbsp;Fetta Sadat, de la direcci&oacute;n del Reagrupamiento Constitucional Democr&aacute;tico (RCD), un partido laico.</p>\r\n<p>\"Pretende cortocircuitar la din&aacute;mica popular\", prosigue Sadat. \"El 12 de febrero no es un objetivo en s&iacute; mismo\". \"Es el inicio de una larga contestaci&oacute;n\". \"Decimos al r&eacute;gimen: &iexcl;Largate!\".</p>\r\n<p>El RCD ya trat&oacute; de organizar por su cuenta, el pasado 22 de enero, un cortejo de protesta. El Ministerio del Interior despleg&oacute; en el centro de Argel nada menos que 15.000 antidisturbios -eran m&aacute;s numerosos que los manifestantes-, que impidieron cualquier reivindicaci&oacute;n callejera. Es posible que el pr&oacute;ximo s&aacute;bado se repita la misma situaci&oacute;n.</p>\r\n<p>Al lado de la coordinadora, predominantemente laica, ha surgido el pasado fin de semana otra iniciativa que busca agrupar a fuerzas de oposici&oacute;n: la Alianza Nacional para el Cambio.</p>\r\n<p>La Alianza tiene un cierto perfume islamista moderado, porque entre sus integrantes figuran el partido El Islah y el Movimiento para la Predicaci&oacute;n y el Cambio. Su lenguaje es algo menos beligerantes que el de la coordinadora.</p>\r\n<p>Al frente de la Alianza sus miembros han colocado a Ahmed Benbitour, de 64 a&ntilde;os, un ex primer ministro del presidente Buteflika que dio un sonoro portazo al Gobierno en 2000, pero que m&aacute;s tarde volvi&oacute; a ser ministro.</p>\r\n<p>No es el &uacute;nico alto cargo que en las &uacute;ltimas horas ha apostado por la oposici&oacute;n. La vicepresidenta del Consejo de la Naci&oacute;n (Senado), Zohra Drif Bitat, sorprendi&oacute; ayer al preguntarse en un programa de radio: \"&iquest;Seguiremos enfrent&aacute;ndonos a nuestros problemas con los mismos actores que han fracasado?\". \"Espero y conf&iacute;o en que se producir&aacute; un cambio radical en la manera de gobernar\", se contest&oacute; a s&iacute; misma.</p>\r\n<p>La efervescencia pol&iacute;tica va acompa&ntilde;ada en Argelia por las protestas de j&oacute;venes y parados empe&ntilde;ados en inmolarse como lo hizo, el 17 de diciembre, el tunecino que provoc&oacute; con su gesto el estallido popular. El domingo pasado hubo nada menos que tres intentos, en Argel, Tlemc&eacute;n y Annaba. En total, desde mediados de enero, se han producido 20 casos, entre ellos el de una mujer, un aut&eacute;ntico record en el mundo &aacute;rabe, cuya religi&oacute;n musulmana proh&iacute;be el suicidio.</p>\r\n<p class=\"nota_pie\">* Este art&iacute;culo apareci&oacute; en la edici&oacute;n impresa del Martes, 8 de febrero de 2011</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34405"},["text","<a href=\"https://elpais.com/diario/2011/02/08/internacional/1297119607_850215.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/diario/2011/02/08/internacional/1297119607_850215.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34399"},["text","Argelia prohíbe la gran manifestación del sábado, pero los convocantes la mantienen"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34400"},["text","Ignacio Cembrero"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34401"},["text","08/02/2011"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34402"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34403"},["text","La recién fundada Coodinadora Nacional para el Cambio y la Democracia (CNCD), que reagrupa a partidos laicos, sindicatos y ONG, ha convocado para el sábado una gran manifestación en Argel para exigir nada menos que \"se vaya el sistema\" político mediante el cual se gobierna a los argelinos."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"542"},["name","Argelia"]],["tag",{"tagId":"801"},["name","Manifestaciones"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]]]],["item",{"itemId":"5170","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1292"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/cdfa80b21acc4f78af42726629acb011.pdf"],["authentication","c1c28967425af452915620c9d2012c8c"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34383"},["text","<div class=\"articulo-apertura \">\r\n<div id=\"articulo-introduccion\" class=\"articulo-introduccion\">\r\n<p>Vista de cerca, la transici&oacute;n democr&aacute;tica tunecina pierde lustre, tamizada por el malestar de amplias capas de la poblaci&oacute;n. A pesar de haber superado con &eacute;xito las fases m&aacute;s cr&iacute;ticas &mdash;incluidas la celebraci&oacute;n de tres elecciones libres, la aprobaci&oacute;n de una&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/sociedad/2012/09/26/actualidad/1348679798_327153.html\">nueva Constituci&oacute;n</a>&nbsp;y un traspaso de poder pac&iacute;fico entre adversarios&mdash;, hito por el que su sociedad civil recibi&oacute; el<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/09/actualidad/1444395894_244347.html\">&nbsp;Nobel de la Paz</a>&nbsp;en 2015, sus problemas se han enquistado. Seis a&ntilde;os y medio despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n popular que ech&oacute; al dictador, T&uacute;nez todav&iacute;a no ha recuperado un crecimiento econ&oacute;mico robusto, tampoco ha reducido la enorme brecha que separa las regiones ricas de las pobres, ni ha neutralizado la corrupci&oacute;n end&eacute;mica heredada del r&eacute;gimen de Ben Al&iacute;. La decepci&oacute;n se palpa en el aire.</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<div id=\"roba_principal\" class=\"envoltorio_publi\">\r\n<div id=\"elpais_gpt-MPU1\" class=\"publi_luto_horizontal\" data-google-query-id=\"CMb-iY70o9UCFQ-0UQodi3AMVQ\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/mpu1_0__container__\">&nbsp;</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<div id=\"articulo_contenedor\" class=\"articulo__contenedor\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/06/03/actualidad/1496501101_040657_1496502525_noticia_normal.jpg\" alt=\"Un manifestante durante la ocupaci&oacute;n de las instalaciones petrol&iacute;feras de Kamur, en la regi&oacute;n de Tatau&iacute;n \" width=\"980\" height=\"645\" /><span class=\"foto-texto\">Un manifestante durante la ocupaci&oacute;n de las instalaciones petrol&iacute;feras de Kamur, en la regi&oacute;n de Tatau&iacute;n&nbsp;</span><span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">KHALED EL HOUCH</span>&nbsp;<span class=\"foto-agencia\">AFP</span></span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p>&ldquo;Este es un Gobierno que se dedica a ir apagando fuegos. No existe un verdadero proyecto de futuro&rdquo;, lamenta Rachid Khechana, exdirector de&nbsp;<em>Mawqif</em>, &uacute;nico peri&oacute;dico opositor en la era de Ben Ali. Las &uacute;ltimas elecciones, en 2014, estuvieron marcadas por una fuerte crispaci&oacute;n en torno a un eje bipartidista: el partido islamista&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/21/actualidad/1463840590_492412.html\">Ennahda</a>&nbsp;frente a su n&eacute;mesis, Nid&aacute; Tunis.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2014/10/28/actualidad/1414488849_465197.html\">Estos &uacute;ltimos obtuvieron una ajustada victoria</a>, lejos de la mayor&iacute;a absoluta. Presionados por la comunidad internacional, que tem&iacute;a una r&eacute;plica del golpe y la contrarrevoluci&oacute;n de Egipto en versi&oacute;n magreb&iacute;, los adversarios fumaron la pipa de la paz y sellaron un&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/01/actualidad/1446411675_297641.html\">Gobierno de gran coalici&oacute;n</a>, apuntalado por otros partidos menores.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<h3 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">M&Aacute;S INFORMACI&Oacute;N</span></h3>\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<div class=\"apoyos\">\r\n<ul class=\"apoyos-listado\">\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/24/actualidad/1490374296_321965.html\">El entierro de la &lsquo;primavera &aacute;rabe&rsquo;</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_foto\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/06/03/actualidad/1496501101_040657_1497257385_sumarioapoyo_normal.jpg\" alt=\"La premiada transici&oacute;n de T&uacute;nez encalla por la corrupci&oacute;n y el descontento\" width=\"140\" height=\"100\" /><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/30/actualidad/1480544791_913195.html\">T&uacute;nez moviliza 14.000 millones para su &lsquo;plan Marshall&rsquo;</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_foto\"><img src=\"https://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/06/03/actualidad/1496501101_040657_1497257421_sumarioapoyo_normal.jpg\" alt=\"La premiada transici&oacute;n de T&uacute;nez encalla por la corrupci&oacute;n y el descontento\" width=\"140\" height=\"100\" /><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/elpais/2017/04/06/opinion/1491480516_763529.html\">M&aacute;s de 800 protestas en un solo mes en T&uacute;nez</a></span></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CMv-iY70o9UCFQ-0UQodi3AMVQ\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-37e9c24a-85b5-b58d-c080-1a905013e1b1=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>&ldquo;El pacto entre Nid&aacute; y Ennahda fue positivo para calmar la tensi&oacute;n entre islamistas y laicos, pero ahora no ayuda a superar el bloqueo institucional&rdquo;, sostiene Moez Hassayoun, director del&nbsp;<em>think tank</em>&nbsp;<a href=\"http://www.joussour.org/\">Joussour</a>. La carencia de una visi&oacute;n compartida no solo afecta la pol&iacute;tica econ&oacute;mica o la social, sino incluso la creaci&oacute;n de varias instituciones clave. Por ejemplo, el pa&iacute;s todav&iacute;a no cuenta con un Tribunal Constitucional, ni se han podido celebrar de momento las primeras elecciones municipales democr&aacute;ticas, retrasadas ya un a&ntilde;o y medio. Encima, Chafik Sarsar, presidente de la mod&eacute;lica Junta Electoral que organiz&oacute; los pasados comicios, ha dimitido debido a interferencias pol&iacute;ticas en la instituci&oacute;n que no le permiten, afirma, &ldquo;garantizar la limpieza de las futuras elecciones&rdquo;.</p>\r\n<p>Las dificultades para aprobar el proyecto de&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/elpais/2015/11/11/opinion/1447243131_842741.html\">ley de Reconciliaci&oacute;n Econ&oacute;mica</a>, presentado en abril por tercera vez por el presidente Ca&iuml;d Essebsi, del laico Nid&aacute; Tunis, ha puesto de nuevo en evidencia la debilidad del Ejecutivo. La iniciativa crear&iacute;a un mecanismo paralelo a la justicia establecida para indultar, a cambio de una multa, a funcionarios y empresarios que practicaron la corrupci&oacute;n durante la dictadura de Ben Al&iacute;. Mientras el islamista Ennahda duda, los partidos de izquierda y la sociedad civil han puesto el grito al cielo, y ya han organizado varias concurridas manifestaciones en la capital. Desde su punto de vista, se trata de una amnist&iacute;a encubierta para la &eacute;lite vinculada al antiguo r&eacute;gimen, cobijada en el seno de Nid&aacute; Tunis.</p>\r\n<p>Ahora bien, el epicentro contestatario se halla lejos de la capital, en las regiones marginadas del centro y sur del pa&iacute;s, cuyo subsuelo alberga los escasos recursos minerales de T&uacute;nez, si bien apenas se benefician de ello.&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/elpais/2017/04/06/opinion/1491480516_763529.html\">Es all&iacute; donde tuvieron lugar la mayor&iacute;a de las cerca de 1.500 protestas sociales registradas el &uacute;ltimo mes</a>. En la regi&oacute;n sure&ntilde;a de Tatau&iacute;n, centenares de j&oacute;venes desempleados intentaron ocupar un recinto petrolero despu&eacute;s de semanas de acampada pac&iacute;fica. El Ej&eacute;rcito, desplegado recientemente, lo evit&oacute; por la fuerza.&nbsp;<a href=\"https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=newssearch&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwiX4ePR-KHUAhVH6xQKHVqqDV8QqQIIJCgAMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.europapress.es%2Finternacional%2Fnoticia-fuerzas-tunecinas-emplean-gases-lacrimogenos-dispersar-manifestantes-planta-gas-20170522113153.html&amp;usg=AFQjCNH1u2lrCTdWnPFTyBJFv61MhjBa1A\">En la batalla campal</a>, falleci&oacute; un manifestante y decenas resultaron heridos. Finalmente, y despu&eacute;s de que los manifestantes lograran frenar la producci&oacute;n bloqueando las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, el Gobierno cedi&oacute; y acept&oacute; un acuerdo para emplear a cientos de j&oacute;venes de forma inmediata.</p>\r\n<p>Justo el d&iacute;a despu&eacute;s de los enfrentamientos en Tatau&iacute;n, que amenazaban con propagarse por todo el pa&iacute;s como sucedi&oacute; con&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/internacional/2016/01/21/actualidad/1453377237_134352.html\">la explosi&oacute;n social de enero del a&ntilde;o pasado</a>, el Gobierno lanz&oacute; una campa&ntilde;a de arrestos contra una decena de empresarios vinculados al contrabando y proclam&oacute; una cruzada contra la corrupci&oacute;n, todav&iacute;a rampante. Entre los detenidos, alguna figura conocida, como Chafik Jarraya, un mafioso que hab&iacute;a osado retar al primer ministro frente a las c&aacute;maras de televisi&oacute;n.</p>\r\n<p>Seg&uacute;n algunos observadores, el Ejecutivo por fin ha hecho de la lucha contra la corrupci&oacute;n una prioridad. Para otros, se trata solo de una bomba de humo para desviar la atenci&oacute;n. Una espesa bruma de confusi&oacute;n y frustraci&oacute;n cubre el panorama pol&iacute;tico tunecino, al que las erupciones violentas que sacuden el mundo &aacute;rabe han hecho un poco m&aacute;s soportable. En su camino hacia la democracia plena, la considerada mod&eacute;lica transici&oacute;n &aacute;rabe ha encallado.</p>\r\n</div>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34384"},["text","<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/03/actualidad/1496501101_040657.html\" target=\"_blank\">https://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/03/actualidad/1496501101_040657.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34378"},["text","La premiada transición de Túnez encalla por la corrupción y el descontento"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34379"},["text","Ricard González"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34380"},["text","21/06/2017"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34381"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34382"},["text","Los problemas económicos y sociales se han enquistado pese a haber superado la fase más crítica de la transición democrática."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1681"},["name","Actualidad"]],["tag",{"tagId":"818"},["name","Democracia"]],["tag",{"tagId":"39"},["name","Economía"]],["tag",{"tagId":"1694"},["name","Islamismo"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]],["tag",{"tagId":"7"},["name","Transición"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5169","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1291"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/02df4b511f04fea1d67ad3ebe8357d7c.pdf"],["authentication","a3bfd12707e4f6aafeda8c96255b49ba"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34376"},["text","<br /><img src=\"https://ep01.epimg.net/sociedad/imagenes/2012/09/26/actualidad/1348679798_327153_1348680485_noticia_normal.jpg\" alt=\"Unos salafistas recriminan a una mujer por no llevar velo en T&uacute;nez.\" width=\"560\" height=\"379\" /><span class=\"foto-texto\">Unos salafistas recriminan a una mujer por no llevar velo en T&uacute;nez.</span>&nbsp;<span class=\"foto-firma\">CRIST&Oacute;BAL MANUEL</span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p>Las feministas tunecinas se han asustado, pero al final su movilizaci&oacute;n y la de los socialistas de Ettakatol han logrado parar el golpe. En la nueva Constituci&oacute;n de T&uacute;nez la mujer ser&aacute; &ldquo;igual&rdquo; al hombre y no &ldquo;complementaria&rdquo; como intent&oacute; el partido islamista mayoritario&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2012/09/16/actualidad/1347818613_860318.html\">Ennahda</a>.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CKKKgsH0o9UCFcGgUQodK90PGw\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/sociedad/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-dbc0c25f-bfc3-335c-1d92-c9b84b48624c=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>Desde finales del a&ntilde;o pasado, una Asamblea Constituyente elegida democr&aacute;ticamente, en la que los islamistas ostentan la mayor&iacute;a relativa, elabora la nueva Carta Magna de T&uacute;nez. Seis comisiones redactan los art&iacute;culos de la futura Constituci&oacute;n que revisa y armoniza, antes de someterlos al pleno, una Comisi&oacute;n de Coordinaci&oacute;n.</p>\r\n<p><a href=\"http://blogs.mediapart.fr/blog/giuliettalasubversive/060812/tunisie-la-femme-declassee-ennahda-depose-un-projet-de-loi-po\">Ennahda propuso en verano</a>, en la Comisi&oacute;n de Derechos y Libertades, que la mujer fuese considerada, en el art&iacute;culo 28 de la Ley fundamental, como &ldquo;complementaria&rdquo; del hombre, suscitando una oleada de protestas. Varias asociaciones de la sociedad civil convocaron manifestaciones el 13 de agosto, aniversario de la promulgaci&oacute;n del estatuto personal por el presidente Habib Bourguiba, para expresar su rechazo.</p>\r\n<p>Sin parang&oacute;n en el mundo &aacute;rabe, el&nbsp;<a href=\"http://blog-tunez.com/historia-de-tunez/derecho-en-tunez\">estatuto o c&oacute;digo personal</a>&nbsp;equipara, desde hace 56 a&ntilde;os, a las mujeres tunecinas con los hombres y proh&iacute;be adem&aacute;s la poligamia &mdash;autorizada en el islam&mdash; y el repudio de la esposa, al tiempo que instaura el matrimonio y el divorcio civil. Por algo T&uacute;nez fue el primer pa&iacute;s &aacute;rabe en el que hubo una mujer ministro (1983) y tambi&eacute;n piloto (1980).</p>\r\n<p>La movilizaci&oacute;n surti&oacute; efecto. Ennahda dio marcha atr&aacute;s. La nueva redacci&oacute;n del art&iacute;culo 28, aprobada por consenso esta semana en la Comisi&oacute;n de Coordinaci&oacute;n, estipula no solo la igualdad entre sexos, sino que recalca la &ldquo;igualdad de oportunidades en funci&oacute;n de la competencia&rdquo;. Se&ntilde;ala, por &uacute;ltimo, que la violencia contra la mujer debe ser penalizada. Se da por descontando que el pleno de la asamblea ratificar&aacute; este enunciado.</p>\r\n<p>&ldquo;Es un paso adelante, pero lo sucedido demuestra que debemos mantener la vigilancia para impedir cualquier retroceso&rdquo;, coment&oacute; Emna Menif, de la asociaci&oacute;n feminista Kolna Tounes. La m&aacute;s c&eacute;lebre de las feministas tunecinas, Lina Ben Mehni, considera, sin embargo, que las mujeres van a peor en T&uacute;nez. &ldquo;Antes reclamaban m&aacute;s derechos, ahora luchan por preservar los que tienen&rdquo;, declar&oacute;.</p>\r\n<p>Mientras los islamistas moderados ceden, los m&aacute;s radicales (salafistas) recibieron este mi&eacute;rcoles un mazazo simb&oacute;lico. Un&nbsp;<a href=\"http://www.tunivisions.net/38072/228/149/tunisie-salafistes-8-mois-de-prison-ferme-pour-le-profanateur-du-mausolee-de-bourguiba.html\">tribunal de Monastir conden&oacute; a ocho meses de c&aacute;rcel</a>, con ingreso en prisi&oacute;n, a un integrista que profan&oacute; hace tres semanas el modesto mausoleo de Burguiba en su ciudad natal.</p>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34377"},["text","<a href=\"https://elpais.com/sociedad/2012/09/26/actualidad/1348679798_327153.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/sociedad/2012/09/26/actualidad/1348679798_327153.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34371"},["text","La mujer tunecina consigue que la Constitución declare su igualdad"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34372"},["text","Ignacio Cembrero"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34373"},["text","26/09/2012"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34374"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34375"},["text","La movilización de feministas y socialistas frena el intento de los islamistas de restar derechos a las mujeres y señalarla como \"complementaria\"."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1722"},["name","Derechos"]],["tag",{"tagId":"1694"},["name","Islamismo"]],["tag",{"tagId":"156"},["name","Mujeres"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5168","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1290"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/d19d7b7e0f355a5caaa5b612f2f36b1a.pdf"],["authentication","d039aa4f542c20632005e84f507eb246"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34369"},["text","<br /><img src=\"https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2017/04/06/opinion/1491480516_763529_1491495493_noticia_normal.jpg\" alt=\"Miles de tunecinos participan en una manifestaci&oacute;n con pancartas como esta &quot;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el petr&oacute;leo&quot; \" width=\"980\" height=\"655\" /><span class=\"foto-texto\">Miles de tunecinos participan en una manifestaci&oacute;n con pancartas como esta \"&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el petr&oacute;leo\"&nbsp;</span><span class=\"foto-firma\">MOHAMED MESSARA / EFE</span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p>Raro es el d&iacute;a que los peri&oacute;dicos tunecinos no recogen en sus p&aacute;ginas alguna protesta de car&aacute;cter social: huelga de los profesores de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica, manifestaci&oacute;n de los trabajadores de la sanidad, corte de la carretera de los parados de Meknasy, concentraci&oacute;n contra la poluci&oacute;n en Gabes&hellip; El Foro Tunecino para los Derechos Econ&oacute;micos y Sociales (FTDES) cifra en un total de 830 las protestas sociales desarrolladas en el pa&iacute;s magreb&iacute; durante febrero pasado, una cifra que supone un sensible incremento con respecto al pasado verano. Por ejemplo, en agosto se registraron 486. Las regiones m&aacute;s activas fueron, una vez m&aacute;s, las del centro marginado y pobre de la naci&oacute;n: Kairouan y Sidi Bouzid.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CP--pPz1o9UCFYiiUQodeu4G_A\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/opinion/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-d862dcd2-c731-d79f-1dd7-df5533b809ce=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>&ldquo;El enfoque del Gobierno parece ser esperar a que los movimientos de protesta social se desinflen por s&iacute; solos. Pero lo que estamos viendo es todo lo contrario&rdquo;, asegura Abderrahman Hedhili, presidente del FTDES, muy cr&iacute;tico por el hecho de que el Gobierno haya &ldquo;cerrado la puerta&rdquo; del di&aacute;logo y apostado por el procesamiento e incluso la criminalizaci&oacute;n de los activistas. A finales de este mes, el foro realiz&oacute; una conferencia en la que participaron decenas de movimientos sociales de todo el pa&iacute;s con la finalidad de coordinar sus estrategias. En enero del a&ntilde;o pasado, ya se produjo una explosi&oacute;n social que forz&oacute; al Gobierno a declarar el toque de queda durante varios d&iacute;as. La experiencia se podr&iacute;a repetir.</p>\r\n<p>Si bien T&uacute;nez ha culminado de forma bastante exitosa su transici&oacute;n a la democracia, la econom&iacute;a contin&uacute;a estancada desde la revoluci&oacute;n de 2011 y su crecimiento en 2016 apenas super&oacute; el 1%, mientras que el paro mostraba una tendencia al alza. El Gobierno tunecino organiz&oacute; a finales de 2016 una conferencia econ&oacute;mica que le permiti&oacute; recabar m&aacute;s de 15.000 millones de euros, la mayor&iacute;a pr&eacute;stamos de Ejecutivos aliados e instituciones internacionales. Sin embargo, de acuerdo con el diario&nbsp;<em>Nawaat,</em>&nbsp;casi un 75% de estos fondos se dedicar&aacute;n a proyectos en la costa, por lo que las diferencias regionales, uno de los ingredientes del malestar, pueden todav&iacute;a acentuarse durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.</p>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34370"},["text","<a href=\"https://elpais.com/elpais/2017/04/06/opinion/1491480516_763529.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/elpais/2017/04/06/opinion/1491480516_763529.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34364"},["text","Más de 800 protestas en un solo mes en Túnez"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34365"},["text","Ricard González"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34366"},["text","07/04/2017"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34367"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34368"},["text","Túnez atraviesa un proceso de estancamiento social y económico que ha paralizado todo lo conseguido en 2011."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1681"},["name","Actualidad"]],["tag",{"tagId":"38"},["name","Sociedad"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5167","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1289"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/84f789915d43d52dd39dff54a358da00.PNG"],["authentication","86ad8fead8394a7cc19c90cd0db66503"]]],["collection",{"collectionId":"82"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"29161"},["text","<strong><strong>Recursos interactivos y webs</strong>&nbsp;sobre el mundo &aacute;rabe.</strong>"]]]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34360"},["text","Think Tank Jossour"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34361"},["text","<a href=\"http://joussour.org/?lang=en\" target=\"_blank\">http://joussour.org/?lang=en</a>"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34362"},["text","Think Tank independiente fundado en 2015 y dedicado al desarrollo de políticas públicas focalizadas en los problemas del \"Nuevo Túnez\""]]]],["element",{"elementId":"44"},["name","Language"],["description","A language of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34363"},["text","Inglés, Francés"]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"818"},["name","Democracia"]],["tag",{"tagId":"610"},["name","Política"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]],["tag",{"tagId":"1721"},["name","Think Tank"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5166","public":"1","featured":"1"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1288"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/2825c4a55f5310e4edb82ae51b7a3578.pdf"],["authentication","3f932497ad3a260c4e419c90bdef2098"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34358"},["text","<p>Si los levantamientos que se encadenan en determinados pa&iacute;ses &aacute;rabes tienen en com&uacute;n una misma motivaci&oacute;n, a saber, la expresi&oacute;n ultrajada de un hartazgo y de una necesidad vital de emancipaci&oacute;n y de libertad, los reg&iacute;menes totalitarios contestados son muy diferentes los unos de los otros. En Yemen se trata de una dictadura est&aacute;tica, esclerotizada, sin proyecto real de sociedad y sin din&aacute;mica, basada exclusivamente en las alianzas tribales. Una dictadura virtual, sorda, opi&aacute;cea, que ha instalado al pueblo en el estoicismo y la renuncia.</p>\r\n<p>En T&uacute;nez, el r&eacute;gimen, nacido a partir de una esperanza de renovaci&oacute;n y de progreso, cay&oacute; en la trampa de una espantosa estrechez de miras que condujo a Ben Ali a perder de vista la oportunidad de poder inscribir su nombre con letras de oro en la historia de su pa&iacute;s. Ben Ali era, sin duda alguna, el m&aacute;s convincente de los presidentes &aacute;rabes. Dispon&iacute;a de un pueblo magn&iacute;fico, instruido, moderno, emancipado y no violento. Su reino era pan bendito. Pero, al no hacer la gloria estremecerse m&aacute;s que a las almas que son dignas de ella (Gogol&nbsp;<em>dixit),</em>&nbsp;el soberano de Cartago opt&oacute; por la depredaci&oacute;n bul&iacute;mica y por una represi&oacute;n policial que no ten&iacute;an ninguna raz&oacute;n de ser. Privilegi&oacute; el reino de sus allegados y de su familia pol&iacute;tica en detrimento de su propio reino y acab&oacute; por verse superado por el giro de los acontecimientos. Podr&iacute;amos decir que la dictadura de T&uacute;nez era sobre todo un poder crapuloso sobre el pa&iacute;s, basado en el nepotismo, la corrupci&oacute;n y el tr&aacute;fico de influencias.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">En la insurrecci&oacute;n de 1988 en Argelia cometimos la torpeza de no contar con gu&iacute;as prevenidos</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">T&uacute;nez podr&iacute;a arregl&aacute;rselas. En Egipto, se trata de las relaciones de fuerza de la regi&oacute;n</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<a name=\"sumario_3\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<h3 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">M&Aacute;S INFORMACI&Oacute;N</span></h3>\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<div class=\"apoyos\">\r\n<ul class=\"apoyos-listado\">\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/04/actualidad/1296774001_850215.html\">La multitud mantiene el desaf&iacute;o para echar a Mubarak del poder</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/04/actualidad/1296774005_850215.html\">Mubarak ya ha ca&iacute;do</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/04/actualidad/1296774010_850215.html\">La UE va a ayudar a sentar las ra&iacute;ces de una \"democracia profunda\"</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://elpais.com/internacional/2011/02/05/actualidad/1296860408_850215.html\">La revoluci&oacute;n &aacute;rabe, a debate</a></span></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>En Egipto se trata de un r&eacute;gimen fantoche, deseado y alimentado por los intereses estadounidenses e israel&iacute;es. Considerado como la punta de lanza del mundo &aacute;rabe, se ha convertido en su eslab&oacute;n d&eacute;bil. Su incondicional alianza con los norteamericanos ha perjudicado mucho al destino de Palestina y dispersado considerablemente a la unidad &aacute;rabe. Al concentrar en su seno a las principales instituciones &aacute;rabe-africanas (pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, culturales y deportivas), Occidente ha hecho de &eacute;l su&nbsp;<em>&uacute;nico</em>&nbsp;interlocutor y su principal pe&oacute;n en la regi&oacute;n. Vali&eacute;ndose de ese privilegio, el r&eacute;gimen de Mubarak troc&oacute; deliberadamente su estatuto de hermano mayor por el poco brillante papel de c&oacute;mplice y de traidor, actitud que el pueblo egipcio, considerado como el m&aacute;s intelectualizado del mundo &aacute;rabe, no ha acabado de digerir. En la dictadura egipcia se da el ejercicio flagrante de una creciente injerencia de los intereses geoestrat&eacute;gicos occidentales, en particular los de Estados Unidos e Israel. Su vocaci&oacute;n consiste esencialmente en amordazar el orgullo y la dignidad nacionales en beneficio de ambiciones vampirizantes exteriores.</p>\r\n<p>Los levantamientos que tienen lugar en esos tres pa&iacute;ses responden tambi&eacute;n a una urgencia capital. En Yemen, como en T&uacute;nez y en Egipto, los pueblos reclaman la libertad, el honor y la posibilidad de acceder a una vida decente. Los reg&iacute;menes denostados han sido, para nuestros pueblos, la causa principal del marasmo y de la descomposici&oacute;n socioecon&oacute;mica que nos deniegan el derecho a poder ascender en el concierto de las naciones. Pero de ning&uacute;n modo se trata de revoluciones. Se trata de una reacci&oacute;n espont&aacute;nea, incoherente y sin orientaci&oacute;n precisa, cuyo objetivo es el de expulsar al tirano sin prever ni preocuparse por lo que vendr&aacute; despu&eacute;s. Una revoluci&oacute;n es un acto pensado, maduramente articulado en torno a una hoja de ruta, de una estrategia, y conducido por actores identificados y determinados. No vemos a cabecillas titulares designados en las calles de El Cairo, de T&uacute;nez o de Ad&eacute;n. Privados de catalizadores eficaces, estos vastos movimientos de protesta van a tener que seguir hasta el final y desbaratar todos los ardides que los Gobiernos amenazados van a multiplicar para cambiar la situaci&oacute;n a su favor. Nos hallamos ante la duda sideral, de ah&iacute; que se haga imperativo el recurso inmediato a conciencias intelectuales o pol&iacute;ticas capaces de encarnar la c&oacute;lera popular y la saludable alternancia exigida por el pueblo. Ser&iacute;a desastroso seguir sitiando las plazas p&uacute;blicas sin erigir en ellas tribunas y sin hallar para ellas una voz fuerte y cre&iacute;ble que desbanque los discursos falaces y las llamadas a la calma de los reg&iacute;menes acorralados. Como ser&iacute;a desastroso aceptar un compromiso, que, con toda evidencia, no ser&iacute;a sino una trampa inesperada y una tentativa de ganar tiempo para los Mubarak y sus esbirros. Cometimos esa torpeza en Argelia con ocasi&oacute;n de la formidable insurrecci&oacute;n de octubre de 1988. Al no contar con gu&iacute;as prevenidos que nos evitaran las trampas de la recuperaci&oacute;n y nos precavieran de los fallos de nuestra inadvertencia, aplaudimos la proclamaci&oacute;n de la democracia y del multipartidismo para desenga&ntilde;arnos algunos a&ntilde;os m&aacute;s tarde bajo el&nbsp;<em>tsunami</em>&nbsp;islamista. No quisiera que esta cat&aacute;strofe se operara en T&uacute;nez y en Egipto. Esa es la raz&oacute;n por la que resulta de extrema importancia, para esos dos pa&iacute;ses, escoger a hombres y mujeres aguerridos, vigilantes y dispuestos a erradicar toda traza de los antiguos aparatos represivos del Estado y a impedir las tentativas de instrumentalizaci&oacute;n y desviaci&oacute;n ideol&oacute;gicas que reducir&iacute;an a cenizas la instauraci&oacute;n de una aut&eacute;ntica democracia laica y republicana.</p>\r\n<p>Sin embargo, si el caso tunecino suscita la simpat&iacute;a de Occidente, el de Egipto le quita el sue&ntilde;o. Porque en Egipto no se trata del porvenir del pueblo egipcio, sino de una nueva configuraci&oacute;n de las relaciones de fuerza en la regi&oacute;n. Si el r&eacute;gimen de Mubarak se hundiera, la \"paz\" de Oriente Pr&oacute;ximo ya no estar&iacute;a garantizada. Entendiendo por \"paz\" la estabilidad de Israel y su impunidad. Estados Unidos va a emplear todo su peso para mantener el r&eacute;gimen, a riesgo de sacrificar a Mubarak. Y los egipcios est&aacute;n viviendo las horas m&aacute;s peligrosas de su historia republicana. O aceptar la \"transici&oacute;n\" o la guerra civil. Personalmente, no soy nada optimista. Cada d&iacute;a que pasa lo hace en beneficio del r&eacute;gimen, que ha elegido la guerra de desgaste. Ya no es la calle la que gestiona el asedio. La econom&iacute;a est&aacute; parada, la gente no percibe sus salarios y los est&oacute;magos empiezan a acusar el hambre. El r&eacute;gimen lo sabe y va a tratar de prolongar las manifestaciones pac&iacute;ficas para volver a desplegarse, restablecer sus redes de propaganda y de disuasi&oacute;n y sembrar la duda en los &aacute;nimos. En el momento en que escribo, Mubarak habr&iacute;a confiado ya el destino de Egipto a los expertos del Pent&aacute;gono. Esa \"transici&oacute;n\" que reclama Washington es la trampa mortal que destruir&aacute; toda oportunidad de recuperar su honor y su salvaci&oacute;n al pueblo egipcio.</p>\r\n<p>Hay dos preguntas que hacerse:</p>\r\n<p><strong>1.</strong>&nbsp;&iquest;Podr&iacute;an extenderse estos levantamientos a Libia, Argelia, Marruecos y Jordania? Para Libia, la cuesti&oacute;n ni se plantea. Para los libios, Gadafi no es un dictador sino un l&iacute;der iluminado. Tardaremos en ver sumidas en la c&oacute;lera a las calles de Tr&iacute;poli. Respecto a los otros tres pa&iacute;ses, a pesar de la corrupci&oacute;n generalizada, el desempleo, el empobrecimiento galopante y la falta de perspectivas para la juventud y los nuevos diplomados, no habr&aacute; insurrecciones en ellos. Los Gobiernos actuales prometer&aacute;n la introducci&oacute;n de vastas y urgentes reformas para satisfacer las reivindicaciones de sus pueblos y seguir&aacute;n sin comprender que es la alternancia lo que la naci&oacute;n exige. El brazo de hierro ser&aacute; flexible, pero nadie podr&aacute; prever la reacci&oacute;n popular a corto plazo. Una cosa es cierta, gracias a lo que ocurre en T&uacute;nez y en Egipto, los pueblos saben ya d&oacute;nde est&aacute;n sus verdaderas fuerzas. Nada ser&aacute; ya como antes.</p>\r\n<p><strong>2.</strong>&nbsp;&iquest;Van a cambiar algo estos levantamientos? En Yemen, nada concluyente. Al r&eacute;gimen le bastar&iacute;a con hacer algunas concesiones para dispersar a las multitudes. Las alianzas tribales est&aacute;n demasiado corrompidas como para renunciar a sus conquistas en beneficio de sus comunidades. T&uacute;nez podr&iacute;a arregl&aacute;rselas. Tiene bazas reales de salir bien parado de la transici&oacute;n, pero los excluidos del aparato del poder no renunciar&aacute;n a su parte del pastel. En cuanto a Egipto, se velan las armas, o, por seguir con la tradici&oacute;n musulmana, es \"la noche de la duda\". Se juega todo a una carta. Y todo lleva a creer que se va a armar una buena. Los envites geoestrat&eacute;gicos son de tal calibre que gustosamente aceptar&iacute;an el sacrificio de algunas decenas de miles de muertos.</p>\r\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Yasmina Khadra</strong>&nbsp;es escritor argelino. Traducci&oacute;n de Juan Ram&oacute;n Azaola.</p>\r\n<p class=\"nota_pie\">* Este art&iacute;culo apareci&oacute; en la edici&oacute;n impresa del Viernes, 4 de febrero de 2011</p>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34359"},["text","<a href=\"https://elpais.com/diario/2011/02/04/opinion/1296774012_850215.html\" target=\"_blank\">https://elpais.com/diario/2011/02/04/opinion/1296774012_850215.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34353"},["text","No son revoluciones"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34354"},["text","Yasmina Khadra"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34355"},["text","04/02/2011"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34356"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34357"},["text","Aunque los levantamientos en los países árabes tienen una misma motivación, sus regímenes son muy diferentes. Y falta una estrategia y cabecillas que sean catalizadores eficaces de esos movimientos."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"673"},["name","Dictadura"]],["tag",{"tagId":"1512"},["name","Egipto"]],["tag",{"tagId":"610"},["name","Política"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]],["tag",{"tagId":"1532"},["name","Revolución"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5165","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1287"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/71ff6401b480575b24e127c73d043a19.pdf"],["authentication","486e5f411654d18dea9bc6eb5e4164ec"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34351"},["text","<br /><img src=\"https://ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2015/03/23/actualidad/1427142024_655628_1427142115_noticia_normal.jpg\" alt=\"Un polic&iacute;a vigila un control frente al Museo del Bardo.\" width=\"560\" height=\"370\" /><span class=\"foto-texto\">Un polic&iacute;a vigila un control frente al Museo del Bardo.</span>&nbsp;<span class=\"foto-firma\"><span class=\"foto-autor\">FADEL SENNA</span>&nbsp;<span class=\"foto-agencia\">AFP</span></span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p>Tan incomprensible es en la calle tunecina que los j&oacute;venes Yassine Abidi y Hathem Jachnaoui fueran capaces de&nbsp;<a href=\"https://elpais.com/tag/atentado_tunez_2015/a/\">perpetrar el atentado en el Museo del Bardo</a>, como lo es que alrededor de 3.000 compatriotas hayan dejado el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os para hacer la yihad. &ldquo;No puedo entenderlo, quiz&aacute; sea por la represi&oacute;n contra los religiosos en la dictadura, pero no lo s&eacute;&rdquo;, comentaba el domingo uno de los allegados de Abidi, mientras esperaba a que la familia recuperase el cuerpo del terrorista, abatido junto a Jachnaoui en el asalto policial. El experto en movimientos yihadistas Wassim Nasr vincula los dos fen&oacute;menos y eleva la alerta: &ldquo;Si 3.000 personas de un pa&iacute;s de 11 millones est&aacute;n dispuestas a hacer la yihad afuera, tambi&eacute;n lo estar&aacute;n para hacerla dentro&rdquo;.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<h3 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">M&Aacute;S INFORMACI&Oacute;N</span></h3>\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<div class=\"apoyos\">\r\n<ul class=\"apoyos-listado\">\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/23/actualidad/1427114764_688362.html\">El Gobierno tunecino destituye a seis mandos policiales</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/22/actualidad/1427059906_034647.html\">El misterioso viaje clandestino a Libia de los terroristas del Bardo</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/21/actualidad/1426971014_091993.html\">El desempleo y el terrorismo carcomen la transici&oacute;n de T&uacute;nez</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/20/actualidad/1426883248_694119.html\">T&uacute;nez arrincona al salafismo</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_normal apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/20/actualidad/1426878333_594100.html\">La UE busca v&iacute;as para frenar el yihadismo en el norte de &Aacute;frica</a></span></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"COzy9K_podUCFcaiUQodDS4Cow\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_web/internacional/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-114558aa-5e55-73fd-34d5-d110aee0038e=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p><a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/20/actualidad/1426883248_694119.html\">T&uacute;nez lidera la lista de pa&iacute;ses exportadores de yihadistas</a>, seguido de Arabia Saud&iacute;. Muchos han ido a parar al Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda en Irak, o al Estado Isl&aacute;mico (EI), que controla parcelas de territorio a ambos lados de la frontera sirio-iraqu&iacute;.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/20/actualidad/1426840994_533369.html\">Pero tambi&eacute;n combaten en Libia.</a>&nbsp;Sea desde la antigua Mesopotamia o desde el vecino libio, las autoridades tunecinas estiman que medio millar de combatientes yihadistas han vuelto a casa. Algunos han sido apresados, pero otros permanecen libres. &ldquo;Es muy relevante que ahora haya 500 yihadistas de vuelta a T&uacute;nez&rdquo;, contin&uacute;a Nasr, quien adem&aacute;s hace especial hincapi&eacute; en que los llamamientos de los &uacute;ltimos meses hechos por el EI &mdash;incluso del tunecino Bubaker el Hakim, en las filas de la organizaci&oacute;n&mdash; a grupos yihadistas asentados en el pa&iacute;s magreb&iacute; est&aacute;n cambiando las cosas. Hasta ahora, Al Qaeda era el paraguas bajo el que crec&iacute;a el yihadismo en T&uacute;nez.</p>\r\n<p>Para el periodista especializado Walid Mejri, el regreso de esos 500 retornados podr&iacute;a explicar que el yihadismo tunecino, concentrado en el exterior, ataque hoy dentro de las fronteras. Pero, &iquest;por qu&eacute; hay tantos tunecinos enrolados en el yihadismo? &ldquo;Para muchos j&oacute;venes es una reacci&oacute;n a la &eacute;poca dura del dictador Ben Ali&rdquo;, se&ntilde;ala Mejri. &ldquo;Tras su ca&iacute;da, en 2011, buscaron expresar con libertad su religi&oacute;n&rdquo;. Durante la &eacute;poca de plomo de Ben Ali, los islamistas, junto a los presos pol&iacute;ticos, fueron habituales de las c&aacute;rceles y la tortura.&nbsp;<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/18/actualidad/1426688190_166924.html\">Lleg&oacute; la revoluci&oacute;n</a>&nbsp;y el Gobierno aprob&oacute; una amnist&iacute;a para cientos de presos. Las puertas de T&uacute;nez, seg&uacute;n recuerda Mejri, se abrieron a la llegada de predicadores de pa&iacute;ses del Golfo, como Qatar y Arabia Saud&iacute;. Algunos recayeron, por ejemplo, en la mezquita salafista de Al Fatah, en el centro de T&uacute;nez, como confirman algunos de los habituales al rezo. Los templos dejaron de estar bajo el control del Gobierno y el salafismo cogi&oacute; fuerza.</p>\r\n<p>Las puertas del pa&iacute;s tambi&eacute;n estaban abiertas para abandonarlo. Lo han hecho islamistas convencidos de hacer la guerra santa, muchos rebotados de las prisiones de Ben Ali; pero tambi&eacute;n delincuentes comunes reclutados a trav&eacute;s del serm&oacute;n, o integristas que quieren vivir en el califato con su familia, violencia al margen.</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">3.000 personas han salido del pa&iacute;s para luchar con el EI y 500 han vuelto</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Pero el yihadismo no es un fen&oacute;meno nuevo entre los tunecinos. Uno de los que pas&oacute; por la mezquita de Al Fatah es Abu Iyad, fundador en 2011 de Ansar al Shar&iacute;a, organizaci&oacute;n vinculada a Al Qaeda. Iyad, de nombre de pila Seifall&aacute; bin Hassine, es un veterano de Afganist&aacute;n. Durante su estancia en el pa&iacute;s centroasi&aacute;tico fund&oacute; el Grupo de Combate Tunecino, al que se le culpar&iacute;a del atentado contra el afgano Ahmed Shah Masud, l&iacute;der de la Alianza del Norte, el 9 de septiembre de 2001, dos d&iacute;as antes de&nbsp;<a href=\"https://www.elpais.com/especiales/2001/atentados_eeuu/noticias/principal.html\">los ataques contra las Torres Gemelas</a>. Dos falsos reporteros se citaron con Masud, opositor a los talibanes, e hicieron estallar su c&aacute;mara-bomba. Los dos eran tunecinos.</p>\r\n<p>Iyad fue detenido en Turqu&iacute;a y encarcelado en T&uacute;nez hasta, precisamente, la amnist&iacute;a de 2011. &ldquo;La laxitud del Gobierno ante los movimientos religiosos tras la revoluci&oacute;n&rdquo;, prosigue Mejri, &ldquo;tambi&eacute;n explica que muchos j&oacute;venes acabaran viajando a hacer la yihad&rdquo;. Creci&oacute; el salafismo en las calles y tambi&eacute;n, en su vertiente m&aacute;s violenta, en las monta&ntilde;as del sureste del pa&iacute;s (Jbel Chaambi), con menor presencia policial.</p>\r\n<p>Vinculada a Ansar al Shar&iacute;a y fiel a Al Qaeda, la brigada Okba ibn Nafaa ha perpetrado atentados en esos montes contra las fuerzas de seguridad en los &uacute;ltimos meses. &ldquo;Y cuentan con territorio para atacar&rdquo;, apostilla el analista Wassim Nasr, para quien los mensajes de este grupo hacia el EI muestran de nuevo la mayor influencia de la organizaci&oacute;n en la que militan la mayor&iacute;a de los yihadistas tunecinos que han abandonado el pa&iacute;s.</p>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34352"},["text","<a href=\"https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/23/actualidad/1427142024_655628.html\" target=\"_blank\">https://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/23/actualidad/1427142024_655628.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34346"},["text","De la primavera tunecina al invierno del yihadismo"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34347"},["text","Oscar Gutiérrez"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34348"},["text","23/03/2015"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34349"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34350"},["text","La represión de la dictadura y la irrupción del salafismo tras la revolución explican el gran número de extremistas."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1694"},["name","Islamismo"]],["tag",{"tagId":"1460"},["name","Primavera Árabe"]],["tag",{"tagId":"1633"},["name","Radicalismo islámico"]],["tag",{"tagId":"1461"},["name","Túnez"]]]],["item",{"itemId":"5160","public":"1","featured":"0"},["fileContainer",["file",{"fileId":"1282"},["src","http://repositorio.historiarecienteenlaeducacion.com/files/original/e3fcb107f62df9aebd0b3600b86e3b72.pdf"],["authentication","7c5c651993e372e906cac8cd915a0cef"]]],["collection",{"collectionId":"116"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"32216"},["text","Artículos y noticias sobre el Mundo Árabe."]]]]]]]],["itemType",{"itemTypeId":"18"},["name","Artículo de prensa"],["description","Textos publicados en periódicos y revistas."],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Texto original"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34318"},["text","<br /><img src=\"https://ep01.epimg.net/economia/imagenes/2017/05/11/actualidad/1494512712_532788_1494584259_noticia_normal.jpg\" alt=\"Lecciones de los antiglobalizaci&oacute;n\" width=\"360\" height=\"207\" /><span class=\"foto-firma\">MARAVILLAS DELGADO</span>\r\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\r\n<p><a href=\"https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwj8zajxhejTAhWMChoKHYt9AhAQFggjMAA&amp;url=http%3A%2F%2Felpais.com%2Ftag%2Femmanuel_macron%2Fa&amp;usg=AFQjCNExBLi-PtLiKIff2t2ETN3hUvDU9g&amp;sig2=8NUDk_Sr8qawMU0dR240OQ\">La victoria de Emmanuel Macron</a>&nbsp;en las elecciones presidenciales francesas ha generado un suspiro de alivio en el mundo. Por lo menos Europa no se dirige por el camino proteccionista que el presidente Donald Trump obliga a tomar a Estados Unidos. Sin embargo, los defensores de la globalizaci&oacute;n a&uacute;n no deben descorchar el champ&aacute;n: los proteccionistas y los defensores de la &ldquo;democracia iliberal&rdquo; est&aacute;n en aumento en muchos otros pa&iacute;ses. Y el hecho de que alguien que es un fan&aacute;tico declarado y mentiroso consuetudinario hubiese podido conseguir la cantidad de votos que Trump obtuvo en Estados Unidos, y que alguien de la extrema derecha como Marine Le Pen haya disputado la segunda vuelta con Macron el pasado 7 de mayo, deber&iacute;a causar profunda preocupaci&oacute;n.</p>\r\n<div id=\"elpais_gpt-INTEXT\" data-google-query-id=\"CJqj9L3podUCFV6MUQodDrkPwg\">\r\n<div id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0__container__\"><iframe id=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0\" title=\"3rd party ad content\" name=\"google_ads_iframe_/7811748/elpais_finanzas_economia_web/intext_0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" width=\"1\" height=\"1\" data-integralas-id-4b6f8272-e8e4-c98d-9da6-db35c7c14176=\"\"></iframe></div>\r\n</div>\r\n<p>Algunos asumen que&nbsp;<a href=\"https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwj38OT7hejTAhWBWhoKHXUYAYoQFggjMAA&amp;url=http%3A%2F%2Felpais.com%2Ftag%2Fdonald_trump%2Fa&amp;usg=AFQjCNFpuXCe0cOyxlAtgf-YI_GKrla0mg&amp;sig2=Z6954F6_ekQ36cU7ZebL1Q\">una gesti&oacute;n deficiente de Trump</a>&nbsp;y su evidente incompetencia deber&iacute;an ser suficientes para mitigar el entusiasmo por panaceas populistas en el resto del planeta. Asimismo, se puede decir casi con certeza que los electores estadounidenses del cintur&oacute;n de &oacute;xido que apoyaron a Trump estar&aacute;n en peor situaci&oacute;n dentro de cuatro a&ntilde;os, y que los votantes racionales con seguridad entender&aacute;n dicha situaci&oacute;n.</p>\r\n<div id=\"inread1\" data-inread-tag=\"https://pubads.g.doubleclick.net/gampad/ads?sz=640x480|640x380&amp;iu=/7811748/elpais_finanzas_economia_web/player_intext/html5&amp;impl=s&amp;cust_params=pbskey%3Dpopulismo_a%2copinion_a%2cglobalizacion_a%2cideologias_a%2ceconomia_a%2cpolitica_a%2cnegocios_a%2c1494512712_532788%2cpbs1&amp;gdfp_req=1&amp;env=vp&amp;output=vast&amp;unviewed_position_start=1&amp;url=[referrer_url]&amp;description_url=[description_url]&amp;correlator=179084\" data-inread-width=\"640\" data-inread-height=\"360\" data-inread-transition-time=\"1\" data-inread-preload=\"false\" data-inread-debug=\"false\">&nbsp;</div>\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n<p>Pero ser&iacute;a un error llegar a la conclusi&oacute;n de que el malestar con la econom&iacute;a global &mdash;al menos con la forma como la econom&iacute;a global trata a grandes cantidades de los que forman parte de (o anteriormente formaban parte de) la clase media&mdash; ha llegado a su punto m&aacute;ximo. Si las democracias liberales desarrolladas mantienen pol&iacute;ticas de statu quo, los trabajadores desplazados continuar&aacute;n siendo marginados. Muchos de ellos sentir&aacute;n que al menos Trump,&nbsp;<a href=\"https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjuuN2EhujTAhUEfxoKHZT5AYwQFggjMAA&amp;url=http%3A%2F%2Felpais.com%2Ftag%2Fmarine_le_pen%2Fa&amp;usg=AFQjCNExHhx1LTbbxmH2u0XDY1DtrYBg8A&amp;sig2=rZvy5sg6hKgjrpQDaC_Rkw\">Le Pen y sus semejantes</a>&nbsp;aseveran sentir el dolor de dichos trabajadores. La idea de que los votantes vayan a volcarse en contra del proteccionismo y el populismo por su propia voluntad puede ser nada m&aacute;s que una vana ilusi&oacute;n cosmopolita.</p>\r\n<a name=\"sumario_1\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Ser&iacute;a un error concluir que el malestar con la econom&iacute;a global de la clase media ha llegado a su punto m&aacute;ximo</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>Los defensores de las econom&iacute;as liberales de mercado deben entender que muchas reformas y avances tecnol&oacute;gicos pueden dejar a algunos grupos &mdash;posiblemente a grupos numerosos&mdash; en peor situaci&oacute;n. Seg&uacute;n los principios rectores, estos cambios aumentan la eficiencia econ&oacute;mica, permitiendo a los ganadores compensar a los perdedores. Sin embargo, si los perdedores contin&uacute;an en peor situaci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute;&nbsp;<a href=\"https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwji3aaQhujTAhWJDxoKHRX4CDYQFggjMAA&amp;url=http%3A%2F%2Felpais.com%2Ftag%2Fglobalizacion%2Fa&amp;usg=AFQjCNH_ZHY_EQs8VYd2LMU9Lcln5INHow&amp;sig2=Z0-AKH1Cz9gZwDsNppYMOQ\">deber&iacute;an ellos apoyar la globalizaci&oacute;n</a>&nbsp;y las pol&iacute;ticas a favor del mercado? De hecho, va a favor de sus propios intereses girar su apoyo hacia pol&iacute;ticos que se oponen a esos cambios.</p>\r\n<p>Por lo tanto, la lecci&oacute;n debe ser obvia: en ausencia de pol&iacute;ticas progresistas, incluyendo la carencia de s&oacute;lidos programas de bienestar social, reeducaci&oacute;n laboral y otras formas de asistencia a personas individuales y comunidades relegadas por la globalizaci&oacute;n, los pol&iacute;ticos al estilo de Trump pueden convertirse en una presencia permanente dentro del paisaje.</p>\r\n<p>Los costos impuestos por estos pol&iacute;ticos son altos para todos nosotros, incluso si no logran alcanzar plenamente sus ambiciones proteccionistas y nativistas. Esto ocurre debido a que estos pol&iacute;ticos se aprovechan del miedo, exacerban el fanatismo y prosperan dentro de un peligroso enfoque polarizado de nosotros contra ellos. Trump ha lanzado sus ataques v&iacute;a Twitter contra M&eacute;xico, China, Alemania, Canad&aacute; &mdash;y muchos otros&mdash; y con seguridad la lista crecer&aacute; a medida que Trump est&eacute; m&aacute;s tiempo en el cargo. Le Pen ha apuntado sus ataques hacia los musulmanes, pero sus comentarios recientes que niegan la responsabilidad francesa con respecto a acorralar a jud&iacute;os durante la Segunda Guerra Mundial revelan su persistente antisemitismo.</p>\r\n<a name=\"sumario_3\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<h3 class=\"sumario-titulo\"><span class=\"sin_enlace\">M&Aacute;S INFORMACI&Oacute;N</span></h3>\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<div class=\"apoyos\">\r\n<ul class=\"apoyos-listado\">\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2017/04/06/actualidad/1491474388_913825.html\">El estancamiento de los antiliberales</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2017/02/23/actualidad/1487856392_138758.html\">C&oacute;mo sobrevivir a la era Trump</a></span></li>\r\n<li class=\"apoyo_ apoyo_sinfoto\"><span class=\"apoyo-titulo\"><a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2017/01/12/actualidad/1484238041_245267.html\">Incertidumbre trumpiana</a></span></li>\r\n</ul>\r\n</div>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>El resultado de todo esto podr&iacute;a ser rupturas nacionales profundas, y tal vez irreparables. En Estados Unidos, Trump ya ha disminuido el respeto que se tiene por la presidencia y lo m&aacute;s probable es que &eacute;l al irse deje atr&aacute;s un pa&iacute;s a&uacute;n m&aacute;s dividido.</p>\r\n<p>No debemos olvidar que antes de los albores de la Ilustraci&oacute;n, que acogi&oacute; a la ciencia y la libertad, los ingresos y los est&aacute;ndares de vida estuvieron estancados durante siglos. Sin embargo, Trump, Le Pen y los otros populistas representan la ant&iacute;tesis de los valores de la Ilustraci&oacute;n. Sin ruborizarse, Trump cita &ldquo;hechos alternativos&rdquo;, niega el m&eacute;todo cient&iacute;fico y propone masivos recortes presupuestarios que afecten a la investigaci&oacute;n realizada con fondos p&uacute;blicos, incluyendo aquella relativa al cambio clim&aacute;tico, que Trump cree que es un enga&ntilde;o.</p>\r\n<a name=\"sumario_2\"></a>\r\n<div class=\"sumario__interior\">\r\n<div class=\"sumario-texto\">\r\n<p class=\"texto_grande\">Trump, Le Pen y los otros populistas representan la ant&iacute;tesis de los valores de la Ilustraci&oacute;n</p>\r\n</div>\r\n</div>\r\n<p>El proteccionismo defendido por Trump, Le Pen y otros plantea una amenaza similar a la econom&iacute;a mundial. Durante tres cuartas partes de un siglo se ha intentado crear un orden econ&oacute;mico mundial basado en reglas, en el que los bienes, servicios, personas e ideas pudiesen moverse m&aacute;s libremente a trav&eacute;s de las fronteras. Ante el aplauso de sus compa&ntilde;eros populistas, Trump ha lanzado una granada de mano a esa estructura.</p>\r\n<p>Ante la insistencia de Trump y sus ac&oacute;litos relativa a que las fronteras realmente revisten importancia, las empresas pensar&aacute;n dos veces el momento de construir sus cadenas de suministro globales. La incertidumbre resultante desalentar&aacute; las inversiones, sobre todo las inversiones transfronterizas, lo que disminuir&aacute; el impulso para un sistema global basado en reglas. Al tener menos inversiones en el sistema, los defensores de dicho sistema tendr&aacute;n menos incentivos para impulsarlo.</p>\r\n<p>Esto ser&aacute; problem&aacute;tico para el mundo entero. Nos guste o no, la humanidad permanecer&aacute; conectada globalmente, enfrentando problemas comunes como el cambio clim&aacute;tico y la amenaza del terrorismo. Se debe reforzar, no debilitar, la capacidad y los incentivos para trabajar cooperativamente con el prop&oacute;sito de resolver estos problemas.</p>\r\n<p>La lecci&oacute;n que todo esto nos deja es algo que los pa&iacute;ses escandinavos aprendieron hace mucho tiempo. Los pa&iacute;ses peque&ntilde;os de la regi&oacute;n comprendieron que la apertura era la clave del r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico y la prosperidad. No obstante, si iban a permanecer abiertos y democr&aacute;ticos, sus ciudadanos ten&iacute;an que estar convencidos de que no se deb&iacute;a relegar a segmentos importantes de la sociedad.</p>\r\n<p>Por consiguiente, el Estado de bienestar se convirti&oacute; en parte integral del &eacute;xito de los pa&iacute;ses escandinavos. Ellos comprendieron que la &uacute;nica prosperidad sostenible es la prosperidad compartida. Esta es una lecci&oacute;n que ahora deben aprender Estados Unidos y el resto de Europa.</p>\r\n<p class=\"autor_cita\">JOSEPH E. STIGLITZ, PREMIO NOBEL DE ECONOM&Iacute;A, ES PROFESOR UNIVERSITARIO DE LA UNIVERSIDAD DE COLUMBIA Y ECONOMISTA EN JEFE DE LA INSTITUCI&Oacute;N ROOSEVELT. SU LIBRO M&Aacute;S RECIENTE ES &lsquo;THE EURO: HOW A COMMON CURRENCY THREATENS THE FUTURE OF EUROPE&rsquo;.</p>\r\n<p class=\"autor_cita\">&copy; PROJECT SYNDICATE, 2017.</p>\r\n<p class=\"autor_cita\">WWW.PROJECT-SYNDICATE.ORG</p>\r\n</div>"]]]],["element",{"elementId":"53"},["name","Enlace"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34319"},["text","<a href=\"https://economia.elpais.com/economia/2017/05/11/actualidad/1494512712_532788.html\" target=\"_blank\">https://economia.elpais.com/economia/2017/05/11/actualidad/1494512712_532788.html</a>"]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34313"},["text","Lecciones de los antiglobalización"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34314"},["text","Joseph E. Stiglitz"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34315"},["text","12/05/2017"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34316"},["text","El País"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"34317"},["text","Sería un error concluir que el malestar con la economía global de la clase media ha llegado a su punto máximo."]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"1390"},["name","Antiglobalización"]],["tag",{"tagId":"39"},["name","Economía"]],["tag",{"tagId":"1261"},["name","Globalización"]],["tag",{"tagId":"1559"},["name","Opinión"]]]]]